Año sabático a los 40… cómo no morir en el intento

Desde siempre me ha gustado viajar, me encanta estar en contacto con la naturaleza, conocer nuevos lugares y personas de distintas culturas, pero nunca las vacaciones fueron suficientes… (21 días corridos en Chile por año) la primera semana uno está recién tratando de desconectarse del trabajo, la segunda semana uno comienza a disfrutar de la desconexión, pero ya la tercera semana las preocupaciones relacionadas con volver a la vida laboral vuelven.

Siempre soñé despierta con la idea de viajar sin apuros, pero el día a día y el trabajo muchas veces no me permitían tomarme más de dos semanas de descanso.

Tuve la oportunidad dos años y medio atrás de estudiar inglés por tres meses en Londres (gracias a mi antiguo trabajo), fue una experiencia genial, volvía a la vida de estudiante, sin trabajar y era tanto el tiempo libre, que en un principio me costaba administrarlo, no sabía qué hacer jajaja. Después de ese viaje, comencé a pensar que me merecía mas meses como esos, pero ya era un poco tarde, con mas de 35 años es imposible postular a algún working holiday y claramente mi gusto por la vida estable (trabajo, departamento, auto, sueldo mensual, etc.) hacían que la idea de apartarme un tiempo fuera difícil de concretar.

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Cuando cumplí 39 años (2017) la preocupación por la cercanía a los 40 comenzó a preocuparme, no es que me sienta incómoda con mi edad, si no más bien el hecho que la vida se pasa demasiado rápido fue un pensamiento recurrente desde ahí.

Con la idea en mi cabeza que necesitaba hacer cosas importantes ya que el tiempo estaba pasando demasiado rápido y sin la certeza que mi estado físico me acompañará en el futuro, es que decidí hacer un viaje en bicicleta a la Patagonia chilena por 17 días, aproximadamente 700 kilómetros… acompañada de cuatro amigas, claramente más jóvenes que yo (menores de 30 años), estuvo rudo, sin embargo, lo logré y eso me hacía sentir sumamente bien.

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Pero la sensación de hacer algo importante no desapareció con ese viaje y fue así como hace un año atrás, comencé a pensar seriamente en dejar mi trabajo para tomar un descanso largo a mis 40 años.

No fue fácil, estaban los miedos lógicos de perder mi estabilidad económica, no encontrar trabajo en un año más, que a mis seres queridos les pase algo mientras no estoy, aburrirme viajando sola, la barrera idiomática, perderme como mis sobrinos crecen, etc..  Pero finalmente pensé en esa frase, “si te da miedo, entonces hazlo con miedo”, así que pese a mis temores decidí hacerlo… en agosto dejé mi trabajo y en noviembre comencé mi viaje.

Me cree este blog, Instagram y fan page en Facebook… ilusamente pensaba que viajando sola tendría tiempo para poder escribir, ha sido todo lo contrario, es increíble la cantidad de personas que uno va conociendo en la medida que va recorriendo y la cantidad de experiencias mayormente positivas que van quedando en tus recuerdos.

A modo de resumen, acá lo mejor que me ha pasado o he descubierto en estos dos meses iniciales de mi viaje:

  1. Conocí en el tren a una hermosa abuelita que junto a su marido eran fanáticos de andar en bicicleta (ambos con más de 75 años), ella en bicicleta eléctrica y él bicicleta tradicional.  Después de nuestra conversación en el tren, me invitó a andar en bicicleta una tarde, para luego a cenar junto a ella y su marido.  Es increíble ver tanta energía y buena onda desinteresada.  Además, la sensación genial de saber que no hay edad para el deporte.
  2. Dicen que los viajes son para conocerse mejor, entender que es lo que realmente te gusta.  Bueno yo tenía mi planificación del viaje en un Excel, con todos los lugares que encontré en blogs de internet de lo que “debería” conocer, sin embargo, en Bangkok me di cuenta que los lugares turísticos no son lo mío. Estuve en un mercado flotante que dudo que sea frecuentado por locales y que incluso había tráfico en el agua de tantos botes con turistas recorriendo el lugar, en ese momento decidí olvidar mi planificación y comenzar a viajar a los lugares que me interesaban a mi, aunque no necesariamente fueran los más turísticos.
  3. Couchsurfing, comencé a utilizar esta aplicación hace unos dos años para practicar inglés y conocer gente de distintos lugares del mundo, fue así como empecé a hospedar gente en mi departamento.  Pero no solo se trata de hospedaje, en Melbourne comencé a asistir a las reuniones semanales de esta aplicación y conocí mucha gente con quién pasé momentos geniales. Ahora durante mi recorrido en Tailandia y Laos he utilizado mucho la aplicación para ir con personas que también viajan solas a conocer ciertos lugares, compartir gastos, cenar, tomar cerveza… incluso mi Navidad y Año nuevo no lo pasé sola a gracias a esta app.
  4. En un hostal en Laos conocí a una abuelita viajera de 73 años, ella ya recorrió el mundo una vez a sus 70, le gusta mochilear y disfruta mucho de los hostales de habitaciones compartidas, de nuevo… pensar que no hay edad para viajar sola y mochileando.
  5. Uno necesita menos de lo que piensa, bueno siempre cuando viajo me pasa, llevo algunas cosas que no ocupo, es así como durante el viaje he ido dejando atrás las cosas que traje innecesariamente, todo sea por una mochila con un peso y tamaño razonable.

En este tiempo viajando, si bien he extrañado a mi familia, amigos y el pan de Chile jajaja, no me he arrepentido en ningún momento de la decisión que tomé.  Siempre le tuve un cariño enorme a mi trabajo, a mi vida estable en Santiago y a mi rutina, pero siento que este “recreo”  me lo merezco y lo estoy disfrutando.

Yo feliz de compartir mi experiencia, si tienen dudas o preguntas yo feliz las respondo.

Pronto compartiré más detalles del viaje.

¡Un abrazo y feliz 2019!

Marcia

13 respuestas a “Año sabático a los 40… cómo no morir en el intento

  1. Me encanto tu decisión! Para viajar no hay edad. Y conocer lugares, cultura, idiomas y personas es invalorable! Me siento orgullosa de haber sido parte de esos 17 días en bicicleta contigo, nunca cambies Marcia,! Saludos desde Chile! 😘😘😘😘

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  2. Me encanto tu decisión! Para viajar no hay edad. Y conocer lugares, cultura, idiomas y personas es invalorable! Me siento orgullosa de haber sido parte de esos 17 días en bicicleta contigo, nunca cambies Marcia,! Saludos desde Chile! 😘😘😘😘

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  3. Exelente, es increible poder hacer un viaje de esta magnitud de manera consciente, de adolescente me pegue unos viajes locos inconscientemente, sin limites, presupuesto ni nada, ..debo confesar que mi espiritu viajero es potente…no me complico con nada y me encantaria hacerla…solo limito con mis obligaciones…asi que la bicicleta es mi escape…por eso me reviento pedaleando y lo disfruto tanto. En fin marcia me parece increible, pasalo todo lo bien que puedas.

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  4. Que linda aventura Marcia !!! El sueño quizás de muchos (incluyo el mío)sigue llenando tu vida de experiencias y cosas lindas y enriqueciendo tu alma y corazón!!!que Dios te siga bendiciendo y cuidando en todo momento…un abrazo fraterno…

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