Las auroras boreales de Tromsø

Siempre soñé con ver auroras boreales, lamentablemente el invierno en Europa siempre coincidía con la temporada alta de mi trabajo, lo que hacía imposible calzar las fechas.

Hace un par de años fui a Islandia en el mes de septiembre con la ilusión de ver alguna aurora, pero en los 5 días que estuve no tuve suerte (septiembre hay probabilidades de ver, pero son bajas), envidia sentí cuando supe que la semana siguiente de dejar Islandia se vieron hasta desde la ciudad de Reikiavik.  Por ningún motivo quiero decir que haya sido un viaje perdido, Islandia es claramente mucho más que auroras boreales.

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Cascada Skógafoss, Islandia – Septiembre 2016
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Blue Lagoon, Islandia – Septiembre 2016

Pero los sueños son para buscarlos hasta hacerlos realidad… finalmente tuve la fortuna de ver estas hermosas luces del círculo polar ártico.

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Tromsø, Noruega – Marzo 2019

Bueno antes de empezar les cuento un poco qué es la aurora boreal (de acuerdo al sitio https://www.ecologiaverde.com/)

“En realidad, sería más apropiado hablar de auroras polares, ya que estos fenómenos se dan tanto en el polo norte como en el sur y, cuando tienen lugar en el norte, reciben el nombre de auroras boreales, mientras que en el polo sur son llamadas auroras australes, aunque el fenómeno es exactamente lo mismo.

Este fenómeno se produce debido a que, algunas partículas emitidas por el sol, y que llegan hasta nuestro planeta en forma de viento solar, quedan atrapadas en la magnetosfera de la Tierra y, debido precisamente a los campos electromagnéticos, estas partículas se desplazan hacia los polos. La consecuencia es que, cuando el nivel de partículas solares se concentra en la atmósfera de los polos, golpean las partículas que conforman la atmósfera terrestre en estos lugares y, en consecuencia, se emite una luz visible para el ser humano, dando lugar a las auroras polares”.

Empecé a buscar los destinos con más probabilidades para ver auroras y entre ellos apareció Tromsø, ubicado en el círculo polar ártico, decidí este lugar por las chances de verlas y también porque nunca había ido antes de Noruega.

Cuando decidí ir a Noruega, estaba en el Sudeste Asiático, así que mi vuelo fue desde Kuala Lumpur (Malasia) – Oslo (Noruega) y luego vuelo interno hacia Tromsø.  Por lo tanto, los precios dependerán de donde tomes tu vuelo.  Debo decir que Noruega enamora desde el cielo, un vuelo que se hace corto con tan maravillosos paisajes.  El vuelo dura aproximadamente dos horas.

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Vuelo Oslo a Tromsø, Noruega – Marzo 2019

Sabía que Noruega es uno de los países más caros del mundo, así que mi decisión antes de llegar es que trataría de ahorrar lo más posible o mejor dicho gastarlo menos posible (excepto en cervezas jajaja).  Por lo que tomé el bus público para llegar a la ciudad, no es difícil, saliendo del aeropuerto hay que caminar hasta la calle que está en frente del terminal aéreo, luego es posible comprar al chofer el bus con coronas o euros o comprar tu ticket en una maquina que en mi caso encontré llena de nieve… cuidado con el viento, para mi mala suerte el primer ticket se voló y tuve que comprar otro jajaja.

En Tromsø quedarse en Airbnb es lo más barato, en mi caso opté por un hostal en ciudad con habitación y baño compartido ya que quería estar en el centro de la ciudad (http://tromsoactivities.com/) unos NOK 600 (USD 70) por noche.  Totalmente recomendable, me sentí súper cómoda y conocí mucha gente como siempre en el hostal.

Noruega es uno de los países más caros del mundo, por lo que mi rutina de comer fuera como en el Sudeste Asiático no era opción, así que decidí comprar en el supermercado mi comida de la semana, un hostal con cocina claramente ayuda a disminuir los gastos.

El tour más barato para las auroras boreales lo encontré a NOK950 (USD 110), incluye bebidas calientes, traslado, guía y en algunas oportunidades trípode para tu cámara.   Acá recomendaciones de agencia dan un poco lo mismo, ya que la mayoría de las agencias tienen los mismos servicios.  Una buena opción si manejas es arrendar un auto con tus amigos, ya que te da la libertad de conocer y salir en busca de auroras a tu ritmo.

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Reno en Tromsø, Noruega – Marzo 2019

Para moverte dentro de Tromsø el sistema de buses es bastante bueno, es caro, pero existen opciones de pase diario o semanal, la idea es organizarse bien para poder disminuir los gastos, caminar siempre es una opción, caminar bajo la nieve es un espectáculo maravilloso.

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Tromsø, Noruega – Marzo 2019
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Tromsø, Noruega – Marzo 2019

Tips que te puedan servir para la caza de auroras boreales:

  1. Bueno para poder observar este fenómeno necesitamos noches oscuras (invierno noches más largas), por lo tanto, si bien se producen todo el año, verlas en verano es casi imposible, debido a que los días son mas largos y la luminosidad no permite ver las auroras.
  2. Alejarse de la ciudad para evitar la contaminación lumínica.
  3. Idealmente en las noches de luna nueva (son más oscuras que con luna llena).
  4. En el caso de Tromsø, las probabilidades son mayores en octubre y marzo, dado que hay menos días nublados (menos lluvia y nieve), pero también es posible verlas en diciembre, enero y febrero.
  5. La idea es pasarlo bien, tuve que soportar temperaturas de menos 15 grados, por lo que ir con ropa técnica ayudará mucho a disfrutar la experiencia.
  6. Yo usé la aplicación Norway Lights, me sirvió mucho a la hora de ver las probabilidades de avistamiento de auroras cada noche.
  7. No ilusionarse, de verdad es maravilloso verlas, pero no es algo que dependa de uno, la naturaleza es incontrolable por nosotros, por lo que mejor entregarse a conocer y disfrutar Noruega que es un país hermoso.
  8. Configura tu cámara días antes, puedes probar fotos nocturnas y time lapse antes de ir al tour, así no pierdes tiempo ni te congelas los dedos al momento de ver una aurora.
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Tromsø, Noruega – Marzo 2019
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Tromsø, Noruega – Marzo 2019

Bueno Tromsø es sumamente seguro, si quieres viajar sola o solo, no tendrás ningún inconveniente, incluso si no hablas mucho inglés… hay opciones de tour en español.

Si siempre has soñado con ver auroras, haz este sueño realidad.

Un abrazo,

Marcia

¿Te gustaría viajar sola y no te atreves?

Muchas veces me han preguntado cómo es que me atrevo a viajar sola, que si me aburro, si me da pena, si me siento sola, si es peligroso, que los robos, que el idioma, que si me pierdo, etc.. Una innumerable lista de “peros” que pareciera se incrementa por el hecho de ser mujer.

Recuerdo la primera vez que viajé sola, lo hice al norte de Chile (San Pedro de Atacama), estaba pasando un momento anímico no muy bueno, así que decidí tomar distancia de todo, no voy a mentir, tuve los mismos miedos que nombré en un principio, pero necesitaba estar un rato lejos de todo, así que me armé de valor y compré los pasajes.

Al llegar a mi destino, decidí buscar una habitación privada para estar “segura”, era temprano para hacer el check in, dejé mi bolso y me fui a recorrer el pueblo. No había caminado ni una cuadra cuando vi una hostal llena de gente en el patio leyendo, conversando, en hamacas, etc., lo que quiero decir es que claramente se veían disfrutando del lugar, sabía la existencia de hostales, pero no me sentía con el valor de compartir una habitación con extraños, pero algo en mí me decía que debía intentarlo, me devolví a buscar mi bolso y cambié mi lugar por un hostel con habitación compartida.

San Pedro de Atacama, Chile – Mayo 2004

Caminé recorriendo el pueblo, almorcé sola… pasadas dos horas me empecé a angustiar un poco Jajajaja, pensé “que haré 10 días sola, almorzando todos los días sola, sin hablar con nadie, quizás me roban en esa habitación compartida, etc.”, los miedos me abordaron, así que volví a mi hostel para reservar un tour y dejar de pensar en mis miedos.

Ordenando mi mochila con lo necesitaría para el tour, un chico europeo en la famosa habitación compartida me comienza a hablar mitad español y mitad en inglés, me presenta a su amigo, les pregunto si viajan juntos , la respuesta fue “no, nos conocimos en este hostel”, compartimos en el mismo tour, luego los 4 días siguientes, después de esos 4 días conocí a un chico francés, luego a un argentino… y así fue como no recuerdo mis momentos de soledad esos 10 días, es más me costó encontrar momentos de soledad, además me di cuenta que muuuuucha gente viaja sola y que al final de todo ir sola no había sido una idea tan loca.

Ahora es distinto, no son 10 días,  ya llevo casi 6 meses viajando sola, no he escrito mucho en el blog, me demoro en contestar mensajes en mis redes sociales, no hablo tan seguido como quisiera con las personas que quiero, la razón… en general he estado llena de actividades, he tenido pocos momentos de soledad y cuando los tengo, me quedo dormida del cansancio. Es contradictorio, viajar sola hace que pases menos tiempo sola, quizás uno está mas abierta a conocer gente que cuando viajas acompañada o la necesidad de socializar es mayor que finalmente los viajeros solitarios se acercan unos a otros.

Sidney, Australia – Diciembre 2018
Koh Tarutao, Tailandia – Febrero 2019
Koh Lanta, Tailandia – Febrero 2019

Me dirán, ok qué linda historia, pero qué pasa si no hablas inglés o el idioma de las personas del lugar que visitas jajaja… es verdad en cierta forma, el inglés permite que puedas comunicarte sin tanto inconveniente, sin embargo, no es impedimento… con la inmensa cantidad de aplicaciones para el celular, la verdad es que he estado en lugares en donde no he encontrado que nadie hable inglés y el celular me ha salvado en esos momentos. Por otro lado, hay muchas aplicaciones que sirven para conocer viajeros solitarios que hablan distintos idiomas, hace dos meses fui a Noruega y en una página en facebook me contacté con otras personas y fue la vez que más español he hablado en el viaje, ya que estuve unos días compartiendo con unas chicas chilena, argentina, catalana y un chico italiano. También vi gente viajando sola sin saber nada de inglés, de alguna u otra forma es posible hacerlo, no hay que tener tanto miedo.

Phou Khoun, Laos – Enero 2019
Luang Prabang, Laos – Enero 2019

Con respecto a la delincuencia, trato de averiguar siempre respecto a los lugares que visito, dónde debo evitar caminar, cuáles son los lugares seguros, nunca ando con mucho efectivo, tomo los mismos o quizás uno poco más de resguardos que cuando estoy en Santiago, no camino de madrugada sola, dejo mi pasaporte con candando en el hostel (salgo con una copia), no dejo mis tarjetas de crédito en el mismo lugar, etc..

Importante detalle, viajar con seguro médico, nunca había utilizado el seguro en ninguno de mis viajes, pero hace unos meses me contagié de dengue en Tailandia y el seguro cubrió todos mis gastos médicos, una preocupación menos.

Siem Reap, Camboya – Mayo 2019

Si es que me he sentido triste… mmm en general no he sentido pena, todo lo contrario, quizás un poco de nostalgia por la gente que no veo hace un tiempo, también es duro decir adiós a las personas con las que te encariñas en el camino o quisieras estar en algún lugar más tiempo, pero tú presupuesto no te lo permite… pero la mayor parte del tiempo estoy disfrutando cada momento de esta oportunidad que me regaló la vida, ya son 6 meses y se han pasado demasiado rápido para mi gusto.

Tromso, Noruega – Marzo 2019
Tromso, Noruega – Marzo 2019

Después de un tiempo, especialmente cuando viajas con un presupuesto diario acotado, comienzas a extrañar dormir en una habitación sola, no compartir el baño y caminar menos… lo que hago es darme algunos gustos de vez en cuando, llegando a algún lugar barato me quedo en una habitación sola y busco comida que quizás no consumo todos los días debido al precio.

En Chile solía utilizar Couchsurfing para hospedar viajeros en mi departamento, durante mi viaje lo he utilizado como hospedaje, pero principalmente en meeting (reuniones) que en la mayoría de las ciudades del mundo puedes encontrar, se trata de personas que usan esta aplicación y se juntan para compartir experiencias de viajes, la verdad he conocido gente maravillosa en estas reuniones. También la he usado para ir a excursiones diarias, compartir con otros viajeros y dividir los gastos de la salida, aún estoy en contacto con las personas que he conocido durante estos paseos diarios. Excelente aplicación.

Seúl, Corea del Sur – Marzo 2019
Kuala Lumpur, Malasia – Marzo 2019

Si no has viajado sol@, te recomiendo que te atrevas, puede ser un viaje cerca, una acampada, un viaje más lejos… en fin, vivir la experiencia sin miedos (pero con precauciones), te darás cuenta que descubrirás un mundo de oportunidades y aprendizajes en este camino.

Kyoto, Japón – Abril 2019
Isla Perhentian, Malasia – Mayo 2019
Tokio, Japón – Marzo 2019
Koh Lipe, Tailandia – Febrero 2019

Cualquier duda yo feliz de responder,

Un abrazo a todos,

Marcia

 

Año sabático a los 40… cómo no morir en el intento

Desde siempre me ha gustado viajar, me encanta estar en contacto con la naturaleza, conocer nuevos lugares y personas de distintas culturas, pero nunca las vacaciones fueron suficientes… (21 días corridos en Chile por año) la primera semana uno está recién tratando de desconectarse del trabajo, la segunda semana uno comienza a disfrutar de la desconexión, pero ya la tercera semana las preocupaciones relacionadas con volver a la vida laboral vuelven.

Siempre soñé despierta con la idea de viajar sin apuros, pero el día a día y el trabajo muchas veces no me permitían tomarme más de dos semanas de descanso.

Tuve la oportunidad dos años y medio atrás de estudiar inglés por tres meses en Londres (gracias a mi antiguo trabajo), fue una experiencia genial, volvía a la vida de estudiante, sin trabajar y era tanto el tiempo libre, que en un principio me costaba administrarlo, no sabía qué hacer jajaja. Después de ese viaje, comencé a pensar que me merecía mas meses como esos, pero ya era un poco tarde, con mas de 35 años es imposible postular a algún working holiday y claramente mi gusto por la vida estable (trabajo, departamento, auto, sueldo mensual, etc.) hacían que la idea de apartarme un tiempo fuera difícil de concretar.

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Cuando cumplí 39 años (2017) la preocupación por la cercanía a los 40 comenzó a preocuparme, no es que me sienta incómoda con mi edad, si no más bien el hecho que la vida se pasa demasiado rápido fue un pensamiento recurrente desde ahí.

Con la idea en mi cabeza que necesitaba hacer cosas importantes ya que el tiempo estaba pasando demasiado rápido y sin la certeza que mi estado físico me acompañará en el futuro, es que decidí hacer un viaje en bicicleta a la Patagonia chilena por 17 días, aproximadamente 700 kilómetros… acompañada de cuatro amigas, claramente más jóvenes que yo (menores de 30 años), estuvo rudo, sin embargo, lo logré y eso me hacía sentir sumamente bien.

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Pero la sensación de hacer algo importante no desapareció con ese viaje y fue así como hace un año atrás, comencé a pensar seriamente en dejar mi trabajo para tomar un descanso largo a mis 40 años.

No fue fácil, estaban los miedos lógicos de perder mi estabilidad económica, no encontrar trabajo en un año más, que a mis seres queridos les pase algo mientras no estoy, aburrirme viajando sola, la barrera idiomática, perderme como mis sobrinos crecen, etc..  Pero finalmente pensé en esa frase, “si te da miedo, entonces hazlo con miedo”, así que pese a mis temores decidí hacerlo… en agosto dejé mi trabajo y en noviembre comencé mi viaje.

Me cree este blog, Instagram y fan page en Facebook… ilusamente pensaba que viajando sola tendría tiempo para poder escribir, ha sido todo lo contrario, es increíble la cantidad de personas que uno va conociendo en la medida que va recorriendo y la cantidad de experiencias mayormente positivas que van quedando en tus recuerdos.

A modo de resumen, acá lo mejor que me ha pasado o he descubierto en estos dos meses iniciales de mi viaje:

  1. Conocí en el tren a una hermosa abuelita que junto a su marido eran fanáticos de andar en bicicleta (ambos con más de 75 años), ella en bicicleta eléctrica y él bicicleta tradicional.  Después de nuestra conversación en el tren, me invitó a andar en bicicleta una tarde, para luego a cenar junto a ella y su marido.  Es increíble ver tanta energía y buena onda desinteresada.  Además, la sensación genial de saber que no hay edad para el deporte.
  2. Dicen que los viajes son para conocerse mejor, entender que es lo que realmente te gusta.  Bueno yo tenía mi planificación del viaje en un Excel, con todos los lugares que encontré en blogs de internet de lo que “debería” conocer, sin embargo, en Bangkok me di cuenta que los lugares turísticos no son lo mío. Estuve en un mercado flotante que dudo que sea frecuentado por locales y que incluso había tráfico en el agua de tantos botes con turistas recorriendo el lugar, en ese momento decidí olvidar mi planificación y comenzar a viajar a los lugares que me interesaban a mi, aunque no necesariamente fueran los más turísticos.
  3. Couchsurfing, comencé a utilizar esta aplicación hace unos dos años para practicar inglés y conocer gente de distintos lugares del mundo, fue así como empecé a hospedar gente en mi departamento.  Pero no solo se trata de hospedaje, en Melbourne comencé a asistir a las reuniones semanales de esta aplicación y conocí mucha gente con quién pasé momentos geniales. Ahora durante mi recorrido en Tailandia y Laos he utilizado mucho la aplicación para ir con personas que también viajan solas a conocer ciertos lugares, compartir gastos, cenar, tomar cerveza… incluso mi Navidad y Año nuevo no lo pasé sola a gracias a esta app.
  4. En un hostal en Laos conocí a una abuelita viajera de 73 años, ella ya recorrió el mundo una vez a sus 70, le gusta mochilear y disfruta mucho de los hostales de habitaciones compartidas, de nuevo… pensar que no hay edad para viajar sola y mochileando.
  5. Uno necesita menos de lo que piensa, bueno siempre cuando viajo me pasa, llevo algunas cosas que no ocupo, es así como durante el viaje he ido dejando atrás las cosas que traje innecesariamente, todo sea por una mochila con un peso y tamaño razonable.

En este tiempo viajando, si bien he extrañado a mi familia, amigos y el pan de Chile jajaja, no me he arrepentido en ningún momento de la decisión que tomé.  Siempre le tuve un cariño enorme a mi trabajo, a mi vida estable en Santiago y a mi rutina, pero siento que este “recreo”  me lo merezco y lo estoy disfrutando.

Yo feliz de compartir mi experiencia, si tienen dudas o preguntas yo feliz las respondo.

Pronto compartiré más detalles del viaje.

¡Un abrazo y feliz 2019!

Marcia

Galápagos, un destino soñado

Tenía ganas de celebrar mis 40 años viajando, tal cual he celebrado mis últimas vueltas al sol.  El destino escogido fue Galápagos, principalmente por su naturaleza y el lógico interés de conocer las tortugas que habitan la isla.

Todo este plan se empezó a armar mucho antes de lograr mi salida del trabajo, usualmente compro los pasajes con anticipación para optar a un mejor valor, muchas veces las escalas pueden ser insufribles, pero siempre termina por valer la pena.

Antes de viajar

Para los chilenos, no se necesita pasaporte ni visa, solo se requiere contar con Cédula de Identidad vigente.  Si no eres chileno, puedes revisar el siguiente link verificar qué tipo de documento necesitas para el ingreso a Ecuador www.passportindex.org.

El pasaje (Santiago-Baltra, Galápagos) lo compré al menos con 6 meses de anticipación y pagué USD 510 (con tasas e impuestos incluidos).   Un pasaje bastante económico, pero que incluía una escala de 12 horas (Guayaquil) a nuestra ida y dos escalas de vuelta (Guayaquil y Lima) que sumaban 6 horas en total. Nada tan terrible si aprovechas salir de aeropuerto a cenar y con la ayuda de la buena y gratis señal de internet del aeropuerto de Guayaquil que nos sirvió para matar el tiempo.

Requisitos para el ingreso a Galápagos

Después de nuestra escala nocturna, nos dirigimos a la ventanilla para pagar una tasa de viaje de USD 20 al Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos, posteriormente nos enfrentamos a la revisión de nuestras maletas, en donde hacen hincapié a la prohibición de la entrada de bolsas de plástico (Galápagos posee una cultura del cuidado del medio ambiente y del reciclaje impresionante, digno de imitar).

Nota: A partir de agosto de 2018 el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos  ha decidido exigir a los turistas un seguro de salud para poder ingresar a la isla, sin embargo, durante nuestra visita a fines de septiembre de 2018, no se nos solicitó mencionado seguro, dado que la ley no estaba en aplicación aún, nos indicaron que se debe chequear constantemente la página web del Consejo para verificar la fecha efectiva de aplicación de esta normativa.

A la entrada a Galápagos es necesario mostrar la papeleta que acredita el pago de los USD 20 de tasa de viaje y pagar el impuesto correspondiente a la entrada al Parque Nacional Galápagos Ecuador (costo USD 100).

Cómo llegar a Puerto Ayora

A la salida del aeropuerto de Isla Baltra se debe tomar un bus con un costo de USD 5 el cual nos llevó al Canal de Itabaca (a unos 10 minutos),  para luego tomar una barcaza de un costo de USD 1 que une las islas Baltra con Santa Cruz.

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Canal de Itabaca

Para llegar a Puerto Ayora hay dos opciones:

– Si vas solo te conviene tomar un bus (40 minutos aproximadamente), para luego dentro de Puerto Ayora tomar un taxi para dirigirte a tu lugar de alojamiento (precio USD 1,5 – todos los taxis cobran lo mismo dentro de Puerto Ayora).

– Si vas en grupo, puedes tomar un taxi (capacidad 4 personas) de un costo de USD 25 para llevarte a tu alojamiento

Alojamiento

Para el alojamiento y considerando que éramos 5 personas, lo ideal para nosotras era arrendar un espacio completo, vía Airbnb escogimos la hostal Maytenus, lugar que dispone de bien ubicados y hermosos departamentos… lo mejor del lugar fueron sus anfitriones que nos hicieron sentir como en casa.  Un departamento para 5 personas por las 7 noches tuvo un costo total de USD 770 (USD 22 la noche por persona).

Dónde comer

A lo largo de la Avenida Charles Darwin es posible encontrar una serie de restaurantes para todos los gustos, pero si quieres comer rico y barato, definitivamente te aconsejo visitar la calle Charles Binford  y sus kioskos (referencia esquina Avenida Baltra). En donde puedes encontrar en el día almuerzos que incluyen entrada, plato principal y jugo por USD 5.

Por las noches los kioskos sacan las mesas a la calle y el lugar se transforma, la verdad se transformó en un vicio ir a cenar a ese lugar.  Es posible encontrar langostas a la parrilla a partir de los USD 15 (acompañadas de arroz, ensaladas y papas fritas o patacones) y unas ricas micheladas preparadas con naranja agria a USD 5.

Recomendación: Kiosko La Pausa, tienen el mejor chimichurri (aliños).  Probamos la comidas en otros lugares, pero La Pausa fue nuestro indiscutido lugar favorito.

Qué visitar

Nuestra decisión en virtud del tiempo, fue dedicarnos a conocer la Isla Santa Cruz, algunas recomendaciones:

Para llegar caminando:

  • Avenida Charles Darwin: Bares, Restaurantes y Souvenirs.
  • Malecón: Al final de la calle Charles Darwin, es posible tomar taxi-botes a diferentes destinos cercanos a la Isla Santa Cruz, además se puede apreciar mantarrayas, distintos peces, lobos marinos, pequeños tiburones, entre otros.
  • Calle Charles Binford: Almuerzos durante el día y comidas a la parrilla durante la noche.
  • Estación Científica Charles Darwin: Tortugas e Iguanas en cautiverio (para fines de su preservación) y Playa La Estación (recomiendo llevar o arrendar snorkel, la playa posee una hermosa vista marina).
  • Playa Tortuga Bay: Nuestra favorita, una hermosa playa en donde se pueden ver iguanas y tortugas marinas, mantarrayas, lobos marinos, entre otros.  Recomiendo una vez más los snorkels y hacer kayak.  Es un poco difícil ver tortugas marinas y en general las aprecias de lejos, pero con el kayak nos llevamos una hermosa sorpresa ya que estuvimos muy cerca de ellas… el mejor recuerdo de Galápagos.  Para acceder a la playa es necesario hacer un trekking de aproximadamente 3 kilómetros, si no eres bueno para caminar también puedes llegar en taxi-bote por USD 10 dólares para ir y el mismo precio para volver a Puerto Ayora.
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Tortuga Bay
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Tortuga Bay
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Tortuga Bay

Taxi-Bote:

  • Las Grietas, no iba con mucha expectativa, pero es un lugar precioso, en donde puedes ver peces de distintos tamaños muy cerca, el agua es cristalina (una vez más, se aprecia más el lugar con snorkels. Precio Taxi-bote: USD 0,8 (1,6 ida y vuelta).  A la vuelta paramos en la Playa Los Alemanes.
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Las Grietas

Taxi:

  • Rancho El Chato, Los Gemelos y túneles de lava: El Rancho el Chato precioso lugar en donde es posible ver tortugas en su habitat natural y estar muy cerca a ellas, hay muchas, imposible no ver alguna. Los Gemelos son depresiones volcánicas que quedan camino al rancho y los túneles de lava se encuentran dentro del rancho. Precio USD 40 dólares, los taxis son para 4 personas, tuvimos suerte y nos llevaron a las 5 por ese precio.  Este es el único lugar en donde pagamos entrada, el valor era de USD 5 por persona.
  • Playa El Garrapatero: Linda playa, lo mejor de esta playa es la poca gente que va.   Pagamos un taxi a USD 40 ida y vuelta (USD 8 dólares cada una).
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Rancho El Chato
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Los Gemelos
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Playa El Garrapatero
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Playa El Garrapatero

Espero que los datos sean de utilidad y que si deciden ir a Galápagos se enamoren igual que yo del lugar, si tienen alguna consulta sobre el viaje, no duden en contactarme.